Sobre la Prueba Nacional de Privacidad
La Prueba Nacional de Privacidad es una encuesta de acceso abierto creada por NordVPN en 2020. Puede completarla cualquier persona en internet y no establece cuotas de edad, género ni perfil, por lo que no es representativa de la población general.
La edición 2026 llega con un cuestionario renovado. Varias preguntas se han sustituido o reformulado para abordar amenazas actuales como los riesgos de privacidad relacionados con la IA, el reconocimiento de deepfakes y nuevas amenazas físico-digitales como las estafas con códigos QR o las estaciones de carga USB públicas.
Por este motivo, los resultados de 2026 no son comparables con los de ediciones anteriores. Una puntuación de 44 en 2026 no equivale a un 44 en 2025 o 2024. Para hacer seguimiento de la evolución a lo largo del tiempo, el indicador válido son los rankings, que sí mantienen comparabilidad entre ediciones.
Los datos de este artículo recogen las respuestas recopiladas hasta el 31 de julio de 2026. Si los resultados en la página de la Prueba Nacional de Privacidad difieren ligeramente, es porque más personas han completado el test desde entonces.
¿Cómo se calcula la puntuación?
La puntuación se obtiene promediando tres bloques de preguntas:
- Vida digital cotidiana (preguntas 1 a 7): cómo gestiona cada persona el lado más práctico y rutinario de su vida online, como los permisos de apps, las actualizaciones de software, el uso del wifi público, la lectura de términos de servicio y la gestión de cuentas que ya no se usan.
- Conocimiento de privacidad (preguntas 8 a 16): evalúa en qué medida se entiende el panorama más amplio de la privacidad, incluyendo la seguridad de contraseñas, el rastreo de datos, el malware, los infostealers, las estafas basadas en IA y el phishing.
- Riesgo digital (preguntas 17 a 24): mide cómo se reacciona ante situaciones de riesgo concretas, como identificar un deepfake, valorar si guardar datos de una tarjeta de crédito en el navegador, responder a un correo bancario sospechoso o saber qué información no debe compartirse con herramientas de IA.
El test consta de 24 preguntas, cada una con un valor del 4,15 % de la nota final. Cuantas más respuestas correctas, mayor es la puntuación.
Ciberpersonas: ¿quién eres en internet?
Según su resultado, cada participante queda clasificado en una de estas cuatro ciberpersonas:
- Cyber Wanderer (1-24 %): conocimientos muy limitados. Son los más expuestos a amenazas digitales comunes y el grupo más pequeño a nivel global, en torno al 3 % de los participantes.
- Cyber Tourist (25-49 %): tienen nociones básicas pero cometen errores frecuentes. Reconocen algunas amenazas de forma general, pero no siempre saben cómo reaccionar. Son el grupo más numeroso, con más de la mitad de todos los participantes (53 % a nivel global).
- Cyber Adventurer (50-74 %): comprenden la mayoría de los problemas cotidianos de privacidad y seguridad, aunque les quedan lagunas en áreas más especializadas o nuevas amenazas. Representan el 42 % de los participantes globales.
- Cyber Star (75-100 %): los mejor preparados. Conocen los riesgos online, entienden cómo se recopilan y usan sus datos y aplican buenas prácticas de forma consistente. Son solo el 2 % de los participantes.
Resultados de España en la Prueba Nacional de Privacidad 2026
España obtiene una puntuación general de 44 sobre 100, dos puntos por debajo de la media global (46). En vida digital cotidiana saca un 29, en conocimiento de privacidad un 49 y en riesgo digital un 51.
Los tres bloques quedan por debajo de la media, aunque en todos los casos la diferencia es de entre uno y dos puntos. No es un resultado catastrófico, pero sí un retrato que necesita mejorar de forma transversal en lugar de en un área concreta. El informe describe a España como el país más "promedio" del sur de Europa: sin grandes brillos ni grandes desplomes.
Ciberpersonas en España
La distribución de ciberpersonas en España muestra más Cyber Tourists y menos Cyber Adventurers que la media mundial:
- Cyber Wanderer: 5 % (frente al 3 % global)
- Cyber Tourist: 56 % (frente al 53 % global)
- Cyber Adventurer: 38 % (frente al 42 % global)
- Cyber Star: 1 % (frente al 2 % global)
Más de la mitad de los participantes españoles son Cyber Tourists y apenas el 1 % alcanza el nivel Cyber Star. En otras palabras, el grueso de los usuarios de internet en España tiene nociones generales de ciberseguridad, pero le falta profundidad para protegerse en situaciones concretas.
Lo que saben los españoles
Hay tres áreas en las que los participantes españoles demuestran un conocimiento sólido, todas con más del 85 % de respuestas correctas.
- Crear contraseñas seguras (97 %): España ocupa el 5.º puesto mundial en esta categoría. Crear contraseñas robustas es algo que prácticamente todo el mundo tiene asumido y los españoles no son una excepción.
- Privacidad en redes sociales (94 %): el 94 % sabe qué contenido permite ver a sus seguidores en redes sociales. La configuración de privacidad básica en plataformas como Instagram o X se ha normalizado.
- Conocimiento sobre recopilación de datos de navegación (87 %): España ocupa el 6.º puesto mundial aquí. La mayoría de los encuestados sabe qué tipo de empresas recopilan sus datos de navegación, algo que el contexto europeo del RGPD (el reglamento de la UE que regula cómo las empresas pueden recopilar y usar datos personales) ha contribuido a normalizar.
- Riesgos de guardar la tarjeta de crédito en el navegador (86 %): ocho de cada diez participantes son conscientes de que guardar los datos de pago en el navegador tiene riesgos de seguridad.
Además, en la categoría de privacidad de IA en el trabajo, España aparece entre los seis primeros del mundo con un 7 % de respuestas correctas, por encima del 5 % global. La cifra sigue siendo muy baja en términos absolutos, así que no hay demasiado que celebrar.
Las asignaturas pendientes
Hay cuatro áreas en las que los resultados de España son especialmente bajos:
- Herramientas online de protección de la privacidad (0 %): cero por ciento. Ningún participante español respondió correctamente a la pregunta sobre qué herramientas existen para proteger la privacidad digital. No se tiene claro qué es una VPN, un gestor de contraseñas, un servicio de correo cifrado... son conceptos que no han llegado al gran público. Y no es algo exclusivo de España. A nivel global, la cifra también es prácticamente cero.
- Prácticas seguras en wifi público (2 %): solo 2 de cada 100 participantes españoles saben cómo usar una red wifi pública de forma segura. La mayoría de los usuarios se conecta a redes abiertas en cafeterías, aeropuertos o centros comerciales sin tomar precaución alguna, cuando precisamente esas redes son un terreno fértil para ataques de interceptación de datos.
- Permisos de apps (5 %): solo el 5 % sabe exactamente qué datos comparte con sus aplicaciones a través de los permisos. Damos acceso a la cámara, al micrófono, a la ubicación y a los contactos sin apenas reflexionar sobre ello.
- Privacidad de la IA en el trabajo (7 %): el 93 % de los españoles no sabe qué cuestiones de privacidad hay que tener en cuenta cuando se usan herramientas de inteligencia artificial en el entorno laboral. En un contexto en que el uso de la IA en el trabajo es ya cotidiano, este dato es preocupante. Los riesgos de la IA van más allá de lo que aparece en los titulares.
- Lectura de términos de servicio (16 %): solo el 16 % comprende la importancia de leer los términos y condiciones de las apps y servicios online antes de aceptarlos. El clásico "acepto todo" sigue siendo el gesto digital más practicado de España.
Las tres grandes contradicciones del test
Los datos de la Prueba Nacional de Privacidad 2026 revelan algo que va más allá de los resultados individuales: existe una brecha sistemática entre lo que la gente sabe y lo que practica.
- Contraseñas: crear vs. almacenar. El 97 % de los españoles sabe crear una contraseña segura, pero solo el 19 % sabe dónde guardarla de forma segura. Es la contradicción más llamativa de todo el test. Construimos la puerta blindada pero dejamos la llave debajo del felpudo. Un gestor de contraseñas es la respuesta, pero pocos lo utilizan.
- Inteligencia artificial: saber que existe el riesgo vs. actuar en consecuencia. El 87 % de los españoles sabe que sus publicaciones en redes sociales pueden usarse para entrenar modelos de IA, pero solo el 54 % sabe qué información no debería compartir con herramientas de IA, y apenas el 7 % comprende las implicaciones de privacidad de usarla en el trabajo. La diferencia entre conocer un riesgo y saber cómo protegerse de él es, en este caso, enorme.
- Rastreo de datos: saber que ocurre vs. entender cómo. La mayoría sabe que las empresas rastrean su navegación, pero muy pocos conocen qué hacen exactamente las cookies (22 % de respuestas correctas en España), qué datos recogen las apps a través de sus permisos (5 %) o qué herramientas existen para limitarlo (0 %). Sabemos que nos rastrean; no sabemos cómo, ni qué hacer al respecto.
El perfil de España en el contexto global
España pertenece al Cluster C del estudio, el grupo más numeroso y diverso, que incluye países como Portugal, Francia, Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Suecia, Brasil y México. El informe lo define como el "mainstream" global, es decir, países con perfiles equilibrados, sin picos ni valles extremos, que se mueven cerca de la media mundial en la mayoría de las preguntas.
En el contexto europeo, los países nórdicos, bálticos y germánicos lideran, mientras que los mediterráneos como Italia, España y Portugal se sitúan en la parte baja de la tabla. Italia ocupa directamente uno de los últimos puestos mundiales, mientras que España y Portugal quedan en un nivel intermedio.
El dato que más distingue a España en positivo es su consistencia. No suspende de forma llamativa en ningún área concreta. Su perfil, como apunta el informe, es el de un país que necesita mejorar de forma general, más que la corrección en puntos concretos. Los países más similares a España en cuanto a perfil de conocimiento son Dinamarca, Brasil y Portugal.
Tendencias globales de la NPT 2026
A escala mundial, la puntuación media se sitúa en 46 sobre 100, lo que significa que de media cada segunda pregunta se responde de forma incorrecta. Singapur lidera el ranking con 52 puntos, mientras que Argentina, Italia y Corea del Sur empatan en el último puesto con 40.
Los temas mejor comprendidos globalmente son crear contraseñas seguras (96 %), la configuración de privacidad en redes sociales (93 %) y la conciencia de que las publicaciones en redes sociales pueden usarse para entrenar modelos de IA (91 %). En el otro extremo, las herramientas de privacidad online (prácticamente 0 %), el uso seguro del wifi público (3 %), la privacidad de la IA en el trabajo (5 %) y los permisos de apps (8 %) son los grandes puntos ciegos compartidos por prácticamente todos los países.
La brecha entre el conocimiento teórico y la práctica cotidiana es el hallazgo más consistente del estudio en todos los países y regiones.
¿Importa la edad?
El conocimiento sobre privacidad y ciberseguridad sube desde los grupos más jóvenes, alcanza su pico en la franja de 30 a 44 años, y decrece a partir de ahí. Este grupo lleva más tiempo gestionando su vida digital de forma activa, en contextos tanto profesionales como personales, lo que se traduce en los mejores resultados en prácticamente todas las categorías.
El estereotipo de que "los jóvenes saben más de tecnología" no se sostiene del todo. Los adultos jóvenes son mejores detectando amenazas nuevas como los riesgos de las estaciones de carga USB o los códigos QR fraudulentos, pero obtienen peores resultados que los adultos de más edad en el reconocimiento de patrones de estafa, la respuesta correcta ante correos de phishing bancario y la comprensión de los permisos de apps. Saber usar la tecnología no implica saber protegerse con ella.
El grupo de 65 años o más muestra debilidades específicas ante nuevos tipos de amenazas, prácticas de higiene digital y riesgos emergentes, lo que apunta a prioridades educativas concretas más que a una necesidad de formación general.
Metodología: la Prueba Nacional de Privacidad es una encuesta de acceso abierto disponible para cualquier persona en internet. No utiliza cuotas de edad, género ni perfil socioeconómico, por lo que no es representativa a nivel nacional. En 2026, 23.181 personas de 27 países completaron el test. Los datos de España se basan en las respuestas de 357 participantes.
Los resultados de este artículo reflejan las respuestas recopiladas hasta el 31 de julio de 2026. Si los resultados en la página web de la Prueba Nacional de Privacidad difieren ligeramente, se debe a que más personas han completado el test desde entonces. El cuestionario de 2026 ha sido modificado respecto a ediciones anteriores, por lo que las puntuaciones no son comparables entre años. Para un seguimiento temporal, los rankings son el indicador válido.
Puedes consultar todos los materiales de investigación de este estudio aquí opens in a new tab.