El desafío del agua: aprovechamiento en una España que se seca
La agricultura moderna va de la mano de la optimización de los recursos naturales. La gestión eficiente del riego, la variedad de cultivo y la mecanización de tareas conlleva tecnologías que faciliten el día a día de los agricultores. El aprovechamiento del agua es esencial en un país con CC. AA. que ya sufren las consecuencias del cambio climático.
Estos son algunos lugares con problemas de sequía en 2024:
- Embalse de Sau (Cataluña). Las cuencas hidrográficas catalanas estaban bajo mínimos en marzo del 2024. Tanto que en Llobregat se declaró una situación de emergencia. Las lluvias llegaron en mayo, pero Cataluña lleva tiempo teniendo problemas en los embalses de Girona y Barcelona.
- Cuenca Mediterránea y Guadalete-Barbate (Andalucía). La Viruela en Málaga ocupó algunos titulares porque no llevaba agua. En el verano del 2024, la provincia de Almería y Murcia (donde hay muchos invernaderos y familias que viven del campo) también tuvieron problemas con el agua.
Las situaciones de escasez extrema son cada vez más recurrentes. El sureste peninsular, junto a las islas Canarias, son las regiones más secas de España. Debido a las altas temperaturas y a que se recogen menos de 300 mm de agua.
- Murcia. Cerca del 32% de su terreno es árido.
- Alicante. La tierra árida llega al 25%, sobre todo en el sur y el sureste. A esto se suman otros problemas de la Comunidad Valenciana, como la pasada DANA.
- Almería. El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar es un claro ejemplo de aridez en Europa. Alrededor del 24% de la provincia está en la misma situación.
- Lanzarote y Fuerteventura. Canarias está cerca del continente africano y su geografía se caracteriza por la tierra volcánica y las temperaturas altas durante todo el año. Con el aumento del turismo y la explotación agrícola tradicional, cada vez se presentan más planes para regular el uso del agua en las islas y la autogestión de los residuos.
El big data agrícola mide los recursos hídricos y la tecnología permite aprovechar el agua, pero hay otra problemática en nuestro país: la inestabilidad del sector. Los pequeños agricultores no pueden prevenir las lluvias torrenciales, el granizo y otros fenómenos meteorológicos que pueden causar grandes pérdidas. Sin embargo, la tecnología les puede ayudar a producir más y en mejores condiciones.
Ante este panorama de escasez de agua y fenómenos meteorológicos extremos, la respuesta del sector está en la tecnología. Cada vez hay más personas que confían en los sensores de humedad del suelo y el riego inteligente.
Sensores de humedad del suelo: los ojos del agricultor bajo tierra
Los sensores de humedad del suelo son una de las herramientas más poderosas de esta nueva era. Lejos de un sistema de riego "a ojo", estos dispositivos se entierran en el terreno y miden en tiempo real el contenido de agua disponible para las plantas. El trabajador sabe cuándo y cuánto regar, de modo que se reduce el desperdicio.
Con los datos precisos de estos sensores, se puede mantener un equilibrio perfecto. No se malgastan los recursos hídricos y se explotan las tierras sin comprometer los ecosistemas de las comarcas.
Por supuesto, los empleados no necesitan estar mirando el campo y pulsar manualmente un botón. El control remoto de los sensores de humedad en el suelo es un avance y permite agilizar el proceso. Este software guarda mucha información sobre la explotación, así que resulta imprescindible protegerlo contra ciberataques.
Estos sensores, por sí solos, son poderosos, pero su verdadero potencial se libera cuando se conectan con un cerebro que interprete sus datos. Y esa es, precisamente, la función de un sistema de riego inteligente.
Sistemas de riego inteligente: la mente que gestiona el agua
Los sensores de humedad son la base, pero un sistema de riego inteligente es el cerebro que interpreta esa información. Estos sistemas integran los datos de los sensores con otras variables, como la previsión meteorológica, el tipo de cultivo, la fase de crecimiento de la planta y la composición del suelo.
Los proyectos de smart villages incluyen estas iniciativas para luchar contra el éxodo rural. Numerosos ayuntamientos están usando fondos europeos y otros métodos de financiación para apoyar a las pymes agrícolas y ganaderas que empiecen a producir con sistemas de autogestión smart.
- Molinaseca (León). Municipio de apenas 800 habitantes que apuesta por el alumbrado eficiente con sensores de movimiento y tecnología LED, así como la autogestión de los residuos orgánicos con contenedores que monitorizan el nivel de llenado.
- Ansó (Huesca). Las viviendas a precios populares buscan atraer a familias y jóvenes. Los espacios de coworking con vistas al Pirineo aragonés ayudan al trabajo en remoto. Los nómadas digitales en España no buscan solo los rayos del sol del Mediterráneo. Este es el objetivo del programa europeo Smart Rural 21.
- Cabanillas del Campo (Guadalajara). El monitoreo con drones permite mapear los cultivos y detectar las zonas con falta de riego. Estos sensores utilizan una plataforma digital accesible para todos los vecinos.
Cada vez que un sistema de riego inteligente se activa o se detiene, genera una información valiosa. Cuando se multiplican estos datos por miles de sensores, hablamos ya de big data en agricultura, la verdadera inteligencia detrás de la producción
Big data en agricultura: la inteligencia detrás de la producción
Cuando hablamos de sensores de humedad y sistemas de riego inteligente, conlleva la generación de una enorme cantidad de datos. Este es el punto de conexión con el big data agrícola. Los datos de los sensores, combinados con información de drones, imágenes satelitales y estaciones meteorológicas, crean una radiografía completa de la explotación agrícola.
Los macrodatos en agricultura permiten:
- Optimizar el riego y la fertilización. Identificar zonas específicas del terreno que necesitan más o menos agua o nutrientes.
- Prevenir enfermedades y plagas. Detectar patrones que indican la aparición de problemas antes de que se extiendan.
- Predecir rendimientos. Estimar la cosecha con mayor precisión, lo que ayuda en la planificación de la logística y la venta.
La clave no es solo tener los datos, sino saber cómo analizarlos para tomar decisiones informadas. Esto está transformando la agricultura en una ciencia de precisión.
Aprovechamiento del agua de la lluvia: métodos modernos
La tecnología no se limita a la gestión del riego. El aprovechamiento del agua abarca también soluciones para captar y almacenar este recurso de manera más eficiente. El aprovechamiento del agua de lluvia es una práctica ancestral que ha sido modernizada con la tecnología.
Sistemas de recolección y almacenamiento de agua de lluvia, combinados con sensores y sistemas de filtración, permiten a los agricultores ser más autónomos y reducir su dependencia de los pozos o las concesiones de agua.
La tecnología blockchain, por nombrar solo una, permite gestionar los datos de forma eficiente. Esto ayuda a las pymes españolas, ya que muchas deben enfrentar los retos de un clima cambiante y cualquier método es positivo mientras permita optimizar los recursos hídricos.
Ciberseguridad en la agricultura: a qué peligros online están expuestas las pymes
La digitalización del campo trae consigo un nuevo riesgo: la vulnerabilidad cibernética. Un ciberataque en una explotación agrícola podría tener consecuencias devastadoras:
- Manipulación de datos. Alterar la información de los sensores para provocar un riego excesivo o insuficiente, dañando los cultivos. Un ataque phishing también puede poner en riesgo los datos confidenciales de clientes, proveedores y empleados. Cualquiera puede abrir un error un link manipulado.
- Secuestro de sistemas. Bloquear el acceso a los sistemas de riego y control, pidiendo un rescate para liberarlos. Stuxnet es un gusano informático capaz de atacar infraestructuras físicas, el sector primario español necesita conocer sus características para frenarlo.
- Robo de información. Sustraer datos sensibles sobre los rendimientos, las variedades cultivadas o los precios de venta. A esto se suma el peligro de sufrir un robo de identidad. Con cierta cantidad de datos o la manipulación de las claves de acceso, en un país donde la contraseña más frecuente en las empresas es “123456”, basta para hacerse pasar por la pyme agrícola y crear muchos problemas.
La ciberseguridad en la agroindustria es un tema emergente y crucial. Las empresas de tecnología agrícola deben garantizar la seguridad de sus productos, y los agricultores deben estar concienciados sobre los riesgos y adoptar buenas prácticas, como el uso de contraseñas seguras y la actualización regular del software.
Los riesgos son reales, pero los beneficios de la tecnología también. Para entenderlo mejor, echemos un vistazo a los testimonios de la agricultura moderna y cómo la tecnología ya está transformando la vida de los agricultores españoles.
Testimonios e informes de la agricultura moderna: cómo está ayudando la tecnología
El rural español y las nuevas tecnologías están cooperando para que la huerta mediterránea siga más viva que nunca. La cocina española es famosa en todo el mundo y gran parte de su éxito se debe a las materias primas. Para explicar de forma sencilla por qué las TIC benefician al sector primario, hemos recolectado algunos titulares de la prensa y testimonios reales:
- Los sensores de agua reducen el 30% del consumo de agua. En el mercado hay aplicaciones que sirven para medir el agua en el cultivo de hortalizas y frutales que permiten ahorrar hasta un 30% de agua, según la Fundación de Innovación Agraria (FIA).
- La digitalización de la agricultura permite optimizar los recursos y apoyar la producción sostenible. Algunas empresas alicantinas ya trabajan con ingenieros de internet de las cosas (IoT) y la Universidad Miguel Hernández de Elche para optimizar la producción de uva de mesa en el municipio de Novelda, por ejemplo. Los investigadores de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) también son optimistas y creen que el ahorro de agua se encuentra en la tecnología.
- Ahorro de agua con IA. La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (FENACORE) estima que la inteligencia artificial ofrece ahorros de hasta un 10% de agua para el riego. Los algoritmos con los que trabajan son precisos y permiten esta optimización.
- El papel del Big Data. Las estaciones meteorológicas smart y la gestión de datos de los sensores, por ejemplo, ayudan a la planificación y el protocolo a seguir en caso de emergencia.
- El futuro del sector primario depende de la inversión en tecnología. Deloitte estima que la agricultura de precisión podría alcanzar los 54.000 millones de euros en 2050. El campo español puede resurgir gracias a las nuevas tecnologías.
Alrededor del 8,84% de las empresas españolas se dedican al sector agrario, según las cifras del INE (mayo, 2025). La mayoría son pymes y autónomos. Para seguir creciendo, urge adaptarse a los nuevos tiempos e incorporar la tecnología junto a la ciberseguridad.